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Música y Educación

EDUCACION MUSICAL E INVESTIGACION ESPECIALIZADA de Ana Lucía Frega

Capítulo I 

El Primer Seminario Internacional de Investigación
en Educación Musical 

Arnold Bentley [1]

Antecedentes

En 1958 se había presentado una propuesta para la creación de "un organismo de coordinación de la investigación en educación musical" en la Conferencia Internacional llevada a cabo en Copenhague. Posteriormente se había sugerido la creación de un "Instituto de Investigaciones" en la Conferencia Internacional de la ISME [2]  en Viena, en 1961. Sin embargo, aún debieron transcurrir siete años para que aquella siembra tuviera su fruto en el Primer Seminario Internacional de Educación Musical, que tuvo lugar en la Universidad de Reading, Inglaterra, entre el 9 y el 16 de julio de 1968.
En abril de 1967, junto con james Carlsen, tuve oportunidad de trabajar dos semanas en Estocolmo en la Escuela Real de Música, con Bergt Franzen y algunos colegas, y con los miembros del Consejo Nacional Sueco de Educación. Estas reuniones nos dieron la oportunidad de intercambiar información, ideas y planes, y resultaron sumamente estimulantes.
Gran parte de la investigación en educación musical, en el pasado, había sido llevada a cabo por profesionales con escasas posibilidades de reunirse para intercambiar sus ideas. Más recientemente, tuvieron lugar algunos encuentros nacionales o regionales, y así el tema de la investigación fue uno de los puntos tratados en las Conferencias Internacionales de la ISME. En aquellas dos semanas pasadas en Estocolmo tomamos conciencia de que había llegado el momento para un encuentro internacional dedicado exclusivamente al tema de la investigación.
Con los colaboradores de aquel entonces nos pusimos de acuerdo en las siguientes ideas con respecto a un futuro encuentro:

  1. Estaría organizado de manera que permitiera la realización de un reunión práctica, un seminario en el cual la discusión sería el elemento predominante, más que la lectura de numerosos trabajos. Demasiados participantes inhibirían la discusión general, por ello el número se reduciría a 25.
  2. Se desarrollaría en un solo idioma con el objeto de ahorrar el tiempo y porque las posibilidades de traducción simultánea eran poco accesibles; el idioma sería el inglés.
  3. El seminario incluiría el alojamiento con dedicación exclusiva durante 7 días.  

El Primer Seminario Internacional y sus consecuencias

Al año siguiente me propusieron organizar un seminario, que decidimos se llevaría a cabo en la Universidad de Reading; de esa manera los participantes que quisieran asistir también a la Conferencia Internacional de la ISME podrían hacerlo sin mayores inconvenientes. Había elegido la Universidad de Reading por pertenecer yo a ella y porque había sido el centro de conferencias sobre investigación en educación musical del Reino Unido. La Universidad aprobó la idea, y destinó una suma de dinero para concretar la organización del Seminario.
Se decidió que los dos temas principales serían:

  1. Teorías psicológicas del aprendizaje y educación musical;
  2. Mediciones predictivas del éxito musical.

Para cada tema se presentaría un trabajo introductorio que estaría a cargo de J. Carlsen y de Paul Lehman, respectivamente, y un tercero titulado: "¿Es esto investigación?", expuesto por Bengt Franzen durante el primer día. También se diseñó un programa flexible para el resto de la semana.
Con el objeto de consolidar la participación activa de todos desde el primer momento y de que cada cual conociese los intereses específicos y las investigaciones de los restantes, se solicitó  a cada participante que presentara un informe breve sobre la propia investigación y los resultados alcanzados. Estos trabajos se enviaron a todos los participantes antes del comienzo del seminario, y fueron puntos de referencia de gran utilidad durante el desarrollo de las sesiones. Todos los trabajos, junto con las tres conferencias introductorias y el informe de las discusiones se publicaron en el "Journal of Research in Music Education", Vol. XVII, N°1, de la primavera de 1969.
Los participantes provenían de Australia, Canadá, Dinamarca, República Federal de Alemania, Holanda, Hungría, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos de América. El propósito del seminario fue reunir a gente de diversos países, pero con intereses comunes, para intercambiar información e ideas.
El seminario no formó parte de la ISME. Sin embargo, durante su transcurso el Presidente de la ISME, sir Frank Callaway, en nombre de la Comisión Directiva de aquella institución, invitó a los integrantes del seminario a constituirnos en la Primera Comisión de Investigaciones de la ISME. Aceptamos y se eligieron cuatro miembros  que constituyeron el Comité Ejecutivo: A. Bentley (presidente), J.C. Carlsen, Kurt-Erich Eicke y Bengt Franzen.
Al inaugurar el encuentro, la simiente de una experiencia piloto había sido sembrada y era el deseo de todos que se transformara en una planta vigorosa y saludable. Y así fue. El hecho de que a partir de aquella época se hayan llevado a cabo nueve seminarios más de investigación en educación musical sugiere que el terreno en el que plantamos la semilla era razonablemente fértil. Estos nueve encuentros  tuvieron lugar en Estocolmo, Suecia, (1970); Gummersbach, Alemania Federal, (1972); Christchurch, Nueva Zelandia, (1974); Ciudad de México, México (1975); Graz, Austria, (1976); Bloomington, USA (1978); Dresde, Alemania Democrática, (1980); Londres, Inglaterra, (1982) y Victoria, B. C., Canadá (1984). Algunos se dedicaron a uno o dos aspectos de la investigación; otros cubrieron un amplio espectro de temas que fueron publicados en el "Journal for Research in Music Education", "Bulletin of Council for Research in Music Education", en la edición de la ISME 1973, en los estudios del Consejo Neozelandés de Investigación Educativa, N°25, 1975, y en "Psychology of Music", edición especial de 1982. Su lectura es interesante no sólo para conocer los trabajos presentados, sino para seguir la evolución de los seminarios realizados desde 1968.

Conclusiones

Mirando hacia atrás a lo largo de 17 años de encuentros internacionales sobre investigación, y de 19 años de investigación en educación musical en el Reino Unido, me siento capaz de ofrecer algunas observaciones que pueden ser de interés.
La primera se refiere a la comunicación y al entendimiento claro entre los participantes durante los seminarios. Todos los encuentros internacionales deben hacer frente al problema de la comunicación exacta, especialmente cuando se hace referencia a términos técnicos. Incluso términos relativamente simples tienen significados diferentes entre pueblos que hablan un mismo idioma. Por ejemplo, la organización en "grados", habitual en USA, no se utiliza en el Reino Unido y no se refiere tampoco necesariamente a los mismos sectores etarios o etapas cronológicas de otros países. Los diferentes significados de algunos términos se clarificaron rápidamente en nuestro primer seminario; pero, luego fue necesario definir "tono" y "nota" tal como se emplean en ambos lados del océano Atlántico. En determinados momentos descubrimos que había personas que tenían diferentes conceptos de la palabra  "concepto".
Los organizadores de los seminarios, especialmente si se piensa en utilizar diversos idiomas, deberán tener en cuenta este aspecto de la comunicación precisa, y prever un tiempo para ella; incluso, deberán estimular la resolución de las diferencias de sentido para una misma expresión.
La segunda observación concierne también a la comunicación, pero se refiere a la importancia de no olvidar al objeto último de toda investigación educativa: el niño o el joven (alumno / estudiante). En nuestro entusiasmo, y a medida que nos absorbe más y más nuestro interés personal, es fácil olvidar a quienes están destinados nuestros esfuerzos y nuestro trabajo. Aun podemos auto traicionarnos al pensar que seremos más convincentes si utilizamos largas frases en el lugar donde una breve sería suficiente. Por supuesto, necesitamos diseños experimentales y procedimientos estadísticos y, de vez en cuando, también emplear terminología técnica. Pero, si la educación musical debe obtener algún provecho de nuestra investigación debemos estar preparados para redactar nuestros informes en un lenguaje tan claro como para que un maestro atareado pueda comprenderlo. Educación es emplear canales de comunicación, que en nuestro caso, van desde el investigador (en persona o mediante sus escritos) al estudiante (que puede ser un docente) y, por su intermedio, al niño y al joven.
Tenemos que prevenir no sólo las malas interpretaciones, sino también las sobre interpretaciones de nuestros hallazgos; y recordar que cuando nos referimos a conductas humanas, es imposible probar nada  categóricamente. Lo más que podemos decir es que dadas estas o aquellas condiciones, “quizá podría” suceder esto o aquello.
En su trabajo sobre “¿Es esto investigación?”, presentado en el primer seminario de 1968, Bengt Franzen hizo hincapié en que en la investigación “no hay absolutos; todos los resultados deben ser vistos sólo como probabilidades”.  

Reading, Inglaterra
5 de enero  1985  


[1]  El Dr. Arnold Bentley ha preparado este capítulo a solicitud de la autora para ser publicado en este libro.
El Dr. Arnold Bentley, (Ph.D) figura pionera de la investigación especializada internacional, fue titular de la cátedra de Música en la Educación, en la Universidad de Reading, Inglaterra, hasta el momento de su jubilación. Actualmente es Miembro Honorario de la International Society for Music Education (ISME) y acaba de ser designado Miembro Honorario del Instituto Curwen.

[2]  Internatinal Society fos Music Education (Sociedad Internacional de Educación Musical).

 

 

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Fecha de lanzamiento 1-02-2001
Responsable: Ana María Mondolo